Normal…
Si nos paramos a pensar aunque sea durante un pequeño segundo, la noticia no sorprende: Diablo III ha sido un éxito superventas en todos los niveles.
Un éxito que a fin de cuentas ha acabado consiguiendo que media plana mayor de internet esté pensando en sus padres cuandos los servers estaban caídos debido a la gran cantidad de conexiones simultáneas.
Luego todo se solucionó y fuimos felices, y la gente jugaba, mataba monstruos, subía de nivel, se pasaba el juego en 12 horas (sin hacer ni una misión secundaria), y hubo regocijo.
Hubo regocijo también en las oficinal de Blizzard que están viendo sus bolsillos llenos de dinero, y no es de extrañar. En una semana han conseguido vender 6,3 millones de unidades.
Ha roto todos los récords ya sea en Amazon, en Japón, en Alemania, incluso en sí mismo. El sencillo pero complejo título de Blizzard ya se ha convertido prácticamente en un título de culto.
Habrá que ver si dura lo que duró aquel antiguo y bien saboreado Diablo II, Pero Diablo III rompe todos los récords, y ya lo sabíamos.









