
Geoffrey Zatkin, analista de EEDAR (Electronic Entertainment Design And Research), explica en la revista Forbes que, según la base de datos con la que realizan el seguimiento económico de más de 6000 títulos, tan sólo el 4% de ellos generan beneficios económicos a las compañías.
Podéis leerlo aquí. Francamente, y aunque sus argumentos son convincentes, me resulta difícil de creer. ¿De verdad asumirían las compañías el enorme coste económico que supone desarrollar un videojuego, sabiendo que tienen un 96% de probabilidades de perder dinero? ¿Cómo consiguen mantenerse a flote los estudios que no trabajan en más de un proyecto somultáneamente y que, por tanto, dependen del éxito de sus anteriores títulos para poder desarrollar nuevos proyectos?
Vía: GameGuru