
Parece ser que Microsoft podría tener la intención de lanzar un nuevo modelo de Xbox 360 con el fin de terminar por completo con el molesto problema de las luces rojas que tantos quebraderos le está dando a la compañía de Redmon desde que lanzasen a la venta su plataforma de entretenimiento durante el pasado año 2005.
En este nuevo intento la compañía lanzaría una versión con una nueva tarjeta gráfica más pequeña que además consumiría mucha menos energía, y la sustitución del chip actual por el de 65nm; de esta forma se reduciría notablemente el calor génerado por la propia consola, y por consecuente, los posibles problemas de sobrecalentamiento que pudieran haber en este caso.
En resumen, una nueva placa base denominada Jasper que además sustituiría la actual memoria flash de 16 MB por 256 MB, lo que ayudaría a que los nuevos modelos Arcade también puedan ejecutar la nueva actualización de Xbox sin necesidad de adquirir un disco duro aparte.
Vía: 3Djuegos