10 de noviembre de 2008 Creado por Javier Grela

Análisis de Fracture

Gracias la cobertura que Activision nos proporciona día a día hemos tenido la oportunidad de trastear con Fracture, la nueva entrega publicada por esta compañía, y que ha sido desarrollada en exclusiva por los chicos de Lucas Arts para las consolas Playstation 3 y Xbox 360. La primera impresión que hemos sufrido en nuestras carnes afirma claramente que Fracture es un juego muy original que apuesta por la interacción del usuario con el propio terreno por medio de sus armas de corte futurista. Acciones como la deformación del escenario con bombas, granadas y disparos, estarán prácticamente a la orden del día, aunque tampoco podemos dejar de lado las posibilidades que nos brindan estas fuertes armas a la hora de permitirnos acceder a lugares que antes resultaban inaccesibles o incluso hacer en algún momento que el suelo te ayude a salvar tu propia vida en ciertos momentos entre otras más posibilidades.

El argumento de Fracture nos pone en la piel de Jet Brody, un soldado que desde el bando Atlántico vive de lleno un conflicto en los Estados Unidos y en donde las actitudes xenófobas han favorecido a la división del país en dos bandos (el lado Pacífico y el Atlántico), debido a la causa del Calentamiento Global. El bando Atlántico ha apostado por una supervivencia basada en el avance tecnológico para el progreso de la humanidad, mientras que los miembros asiduos al lado Pacífico buscan a toda costa crear el ser humano perfecto sin importar las cadenas de ADN que se hayan de modificar para llevar a cabo sus intenciones de hacerse con el planeta Tierra, destruir al bando restante y sembrar el pleno caos.

A nivel de jugabilidad nos encontramos con un título donde la acción y los disparos no cesan, aunque en ocasiones puede resultarnos algo repetitivo por el corto abanico opciones que ofrece. Al margen de esto, el terraformador, una arma capaz de hacer modificaciones del escenario a nuestro antojo produciendo hoyos y montañas según nuestra elección, será la que nos ayudará a hacer frente a todas las dificultades que nos impidan recorrer el escenario.

Tampoco pueden faltar las clásicas armas de disparos que podemos encontrar en cualquier shooter, pero también hay que añadir otras armas novedosas como hasta cuatro tipos distintos de granadas; dos de ellas cumplen con la misma función que el terraformador, mientras que las otras dos restantes forman un pilar gigante que nos ayudará a levantar planchas de hierro o incluso a nosotros mismos a la hora de acceder a una localización en lo más alto, y otra llamada granada de vértice que es capaz de emitir una especie de tornado que envuelve y lanza a nuestros enemigos por los aires.

La IA de nuestros rivales cumple notablemente con lo esperado llegando a producir diversas situaciones en donde los disparos nos acorralarán sin ofrecernos escapatoria alguna. Por desgracia la sensación de monotomía va a limitarnos tan solo a disparar a nuestros adversarios y a modificar el terreno, aunque por suerte la presencia de fases que nos permiten utilizar vehículos pondrán la salsa durante unos minutos. ¿Nuestro objetivo en el juego además de dar con el general Sheridan?, pues intentar hacerse con el mayor número de células de datos, es decir, una especie de objetos de tonalidad violeta que estarán repartidos por los distintos escenarios del juego y que nos permitirán el acceso al Modo de Armas, que no es otra cosa que una simple localización donde podremos contemplar por nosotros mismos el daño que pueden llegar a hacer nuestras armas.

Dejando a un lado el modo para un jugador pasamos a hablar de las opciones multijugador online que nos ofrece Fracture. En primer lugar queremos nombrar la presencia de los clásicos modos de Capturar la Bandera y Deathmach, aunque como única novedad tenemos un modo llamado Excavación en donde hasta 12 jugadores divididos en dos bandos tendrán por objetivo derribar la torre que guardan entre sí cada uno de ellos.

En respecto a la calidad gráfica del juego tan solo podemos calificarla con un suficiente, y es que el hecho de que los modelados de los personajes principales respecto a los contrarios representan una gran diferencia entre sí y en donde además también se incluyen algunos modelados algo repetitivos; por suerte la representación de los efectos de nuestras armas en el terreno resultan un gran aliciente, aunque se ve frungida por la limitación de una pequeña parte de terreno por cada disparo.

Por útimo nos gustaría concluir que Fracture representa un intento bien conseguido por ofrecer al usuario la mayor interactuación con el videojuego que hemos podido observar hasta el momento, y que además ayudará a que las compañías se aventuren en el desarrollo de futuros títulos capazes de seguir la misma línea marcada por Lucas Arts en cuanto a la física de un videojuego. Sabemos con toda certeza que Fracture puede pecar de ofrecer escasos modos de juego, aunque sus novedosas posibilidades a nivel interactivo llegan a equilibrar la balanza. Si no estás muy seguro ante la compra te recomendamos jugarlo de la mano de algún amigo; pero lo que sí tenemos completamente seguro es que no puedes dejar pasar la oportunidad de probar un juego pionero en los novedosos aspectos que os hemos citado anteriormente.