
En 1978, Toshihiro Nishikado diseñó para Taito Corporation uno de los juegos más populares de todos los tiempos, Space Invaders. De hecho, se hizo tan popular que se convirtió y sigue en la actualidad considerado como un icono de la historia de los videojuegos y de la cultura pop.
El objetivo del juego es eliminar a una serie de alienígenas invasores del espacio que se aproximan cada vez más rápido. La gran novedad del juego, es que carecía de un temporizador, y había introducido una nueva forma de jugar basada en puntos y en un aumento de la dificultad progresivo.
La posibilidad de batir tu propio record o el de tus amigos, motivaba mucho más al jugador a seguir jugando, así como el instinto de superación y el orgullo de colocar nuestra puntuación máxima en la memoria de la máquina. Y es que todavía no se le había ocurrido a nadie la idea de introducir las iniciales cuando se conseguía la máxima puntuación.
